lunes, 25 de enero de 2010

The dead hour

No se si será una simple paranoia mía, mi obsesión por lo paranormal.
Exactamente a las 3 de la mañana, que es la hora muerta, la hora de Satán por así decirlo, empiezan los ruidos.
Es muy normal en mi estar a las 3 en la computadora, y en un momento se escuchan rasguños que vienen del patio de mi casa. Yo no me animo a ver que es, tal vez cuando sean las 4. A las 3 ni loca.

- Andá! mirá si es tu perro el que se quedó afuera.
- No voy a ir, mirá si se me aparece alguien.

Entonces vuelvo, escucho los rasguños cada tanto. Desde mi lugar lo único que veo son muchas sombras que a causa de la imaginación y el miedo se transforman en cosas que no existen. O tal vez si. Entonces por un momento, sentí olor a quemado. Me asomé en la ventana, pero no vi nada. Y por último, pinchasos fríos en la espalda, como si goteara agua.
Cuando por fin llegan las 4 todo para, todo vuelve a ser normal. Todo tiene sentido otra vez.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Qué loco.
Supongo que todo está en uno... Está en que lo quierás creer o no. Qué sé yo, yo no creo en nada. xD
Es como decirte que creés en Dios o no creés, y todo depende de vos. Bueno, más o menos así es el tema de la vida paranormal.
En fin, me gustó tu blog. Un besito :)

Conejitos