martes, 19 de julio de 2011

He eats my heart!

Amarnos hasta que no alcancen las palabras ni los gestos, necesitarte cada segundo que no estás cerca y romper la escala de 1-10 en cuánto te extraño cada día, cada hora, cada minuto que no veo mis ojos en los tuyos, que no siento el sabor de tus labios en los míos. Reirse, robar besos y pelearnos hasta que no alcancen los sonidos ni el agua de mi cuerpo, que me abraces hasta que te canses, que me digas que ya no querés nada, que te comas mi corazón... mordés fuerte mi amor, eso duele.
Que me ates un nudo en la garganta porque ya no me animo a decir nada, que me internes en la duda entre llamarte o esperar acostada, en la inmensa oscuridad de la noche, hasta que una palabra tuya haga brillar el amanecer.
Que me enamores hasta la muerte, que me des una razón para volver a esperar algo de mi, de vos y de nosotros todos los días, que me hagas preguntar qué te voy a regalar dentro de un mes, que me hagas adicta a la suavidad de tu cuerpo y a tu perfume... y después que me hagas sentir que no sirvo para esto, que no se hacerte feliz como vos a mi, que sigo siendo una nena, y sin embargo amarte tanto, e inevitablemente que sepamos que tengo mis cosas, malas y buenas como vos las tuyas, que me molestan, que las odio, pero no impiden que no pueda estar lejos tuyo más de un segundo aunque te comas mi corazón y muerdas fuerte mi amor.. Eso duele.

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Conejitos