domingo, 25 de diciembre de 2011

Te recuerdo a la distancia, cuando todavía no nos animábamos a mirarnos fijo, cuando cada vez que nos mirábamos las raíces del pelo sabíamos que era tiempo de cambiar de color. Cuando mientras más rota estaba la ropa más nos gustaba. Te recuerdo cuando creíamos que eran besos pasajeros. Vos no esperabas nada de mi, y yo no esperaba nada de vos. Me gustabas, lo confieso, desde que vi por primera vez el universo en tus ojos, y tal vez haya pasado demasiado tiempo hasta que nos miramos diferente... hasta que me hablaste diferente... Hasta que me dedicaste temas de Nirvana a través de Fotolog y me dibujaste unas rosas sin pintar. Te recuerdo innumerables tardes en las que decidiste dejar de verme para no aumentar nuestra inevitable atracción, y otras tardes más en las que tardábamos media hora en despedirnos. Me acuerdo de la primavera y de la primera vez que me dijiste "qué linda que estás". De la primera vez que me dijiste "Te quiero" en un mensaje de texto. De la primera vez que me agarraste la mano y yo te pedí que no me sueltes. No me sueltes.

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Conejitos