viernes, 1 de abril de 2011

Au marche des illusions

Uno experimenta sentimientos muy fuertes toda la vida. Creo que los más intensos son los que te dan de chico. Pero a uno no se le ocurre pensar esto y comentarlo hasta que tiene la necesidad de escribir adolescentemente.
La desilución es uno de las emociones que tengo más seguido y que menos me gusta. Asi deben sentirse las abuelas cuando uno les dice "Si, en la semana voy a tomar mate con vos, después te llamo!" No, nunca volviste a llamar, pero te aseguro que tu abuela puso a calentar en agua cuando cortaste el teléfono.
Y qué feo que es ¿No?
A veces me pasa que lo extraño mucho. Tanto como puede extrañar alguien a los casi 16 años. Entonces me mentalizo 5 minutos, agarro el teléfono, el corazón me late más veces en un par de segundos que lo que debería latir en una hora, pongo mi cara más linda aunque nadie vaya a verme y marco el número.
-Hola, qué tal ¿Gastón está?
-Mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmnnnoo... No se encuentra ahora.
-...
-...
-Ah.. Bueno, gracias!
Si, esa secuencia estúpida se repitió innumerables veces y nunca deja de afectarme, siempre me deja mirando a la nada al menos por medio minuto. Y el corazón ya no me late tantas veces por segundo. Y no, ya no tengo el teléfono en las manos transpiradas por los nervios. Y no, ya no tengo linda cara porque nadie más va a mirarme hoy.

1 comentario:

Alex over the rainböw dijo...

que lindo verte fugazmente y saber de ti♥

Conejitos