Ser la persona más importante a veces te toca y a veces no.
Hoy lo llamé a G. y quedamos en vernos mañana. "Pero nos podemos ver hasta las 6 porque después tengo que salir con unos amigos" dijo él.
Siempre que se tiene que ir antes me pongo triste. A mi, como me cuidan mucho, me dejan quedarme hasta las 7 y media más o menos, cosa de estar a las ocho en mi casa.
Siempre me dice que cuando me tengo que ir no me dice nada (Es una total mentira, pero él no se pone a llorar)
A pesar de ser un sentimiento egoísta me gustaría que dejara todo por mí, que tuviera más ganas de estar conmigo que de salir con los amigos.
Me dijo "A veces siento que dejo de hacer un montón de cosas que tenía planeadas hacer por estar con vos. Me gusta, pero no quiero dejar de hacer mis cosas."
A mi me pasó que en un momento pensé que no necesitaba a nadie más. Él era la persona más importante de la vida y no me interesaba saber nada de otro ser humano.
Un día tuve una de mis paranoias, estuve casi toda la noche llorando y no tenía a nadie con quién compartirlo. Me había quedado sola, me alejé de todos.
Ahora estoy tratando de volver, y sé que me equivoqué bastante.
Toda esta reflexión pareció procesarse en mí tan rápido como el pasar de las imágenes en un abrir y cerrar de cortinas. y aunque en el fondo me gustaría ser la única persona en su mundo, sabía que había más gente. Le dije "Nunca dejes tu vida".
1 comentario:
Acá tenes una seguidora más a tu blog y tengo tres motivos de eso: Primero tu comentario fue muy lindo y tierno, ojalá yo también tuviese cigarrillos y alguna rica bebida que me acompañe mientras leo tus entradas (que por cierto en más de una me siento identificada) segundo: sos de aries como yo (JAJA) soy una tonta que a veces tiene tiempo de sobra y se fija en su horóscopo. Espero que sigas bien, nos leemos un beso <3
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